Siempre hay un número ideal de horas a dormir cada día, pero no es el mismo para todos. Entre otras cosas depende de la edad. La National Sleep Foundation y un panel de 18 médicos y científicos analizaron recientemente 300 estudios sobre el sueño para llegar al número mágico: tiempo ideal de sueño según la edad.
La National Sleep Foundation es una organización estadounidense sin ánimo de lucro que opera desde 1990 en Washington DC. Su objetivo es comprender mejor los mecanismos del sueño para investigar sobre las alternaciones del mismo y combatirlas. En un informe reciente reunió a un panel de 18 especialistas para analizar las conclusiones de más de 300 estudios científicos sobre el tiempo ideal de sueño. Cómo resultado, la organización ha actualizado los tiempos ideales para cada franja de edad. Son los siguientes:
Recién nacidos (0-3 meses): 14-17 horas cada día.
Bebés (4-11 meses): 12-15 horas cada día.
Niños (1-2 años): 11-14 horas cada día.
Preescolares (3-5 años): 10-13 horas cada día.
Niños en edad escolar (6-13 años): 9-11 horas cada día.
Adolescentes (14-17 años): 8-10 horas cada día.
Adultos jóvenes (18-25 años): 7-9 horas cada día.
Adultos (26-64 años): 7-9 horas cada día.
Ancianos (65+): 7-8 horas cada día.
¿Qué ha cambiado respecto a estudios anteriores? El número de horas de sueño recomendadas para adultos sigue igual. Sin embargo, la National Sleep Foundation añadió esta vez dos nuevas categorías, la de adultos jóvenes y ancianos, además de aumentar de forma generalizada el número de horas en categorías de edades más jóvenes. Ahora toca intentar cumplir esas hora.
Vía Gizmodo
Un estudio hecho por científicos de la Universidad de Northwestern, Estados Unidos, reveló que ocurren algunos fenómenos naturales en nuestro cuerpo durante el período de reposo en la noche. Al dormir, hay procesos fisiológicos importantes para el equilibrio de nuestro organismo que otorgan beneficios para las personas.
Este grupo de expertos afirmó que durante el sueño el cerebro puede recuperar la memoria de conocimientos ya vividos, con sólo escuchar estímulos sonoros en el período de descanso.
1) Excitación involuntaria
El doctor español, Gonzalo Pin, jefe de la Unidad de Sueño del Hospital Quirón Valencia, afirmó que “nuestro organismo es activo mientras se duerme, y aumenta la actividad metabólica del cerebro en ciertas áreas, con más consumo de glucosa y de oxígeno”.
Además, el médico agregó que es en este proceso cuando ocurre la excitación masculina, mientras que en las mujeres “aumenta la circulación sanguínea en la zona del clítoris y también la lubricación vaginal, lo que potencia la sensación de excitación sexual”. Ante todo, involuntaria.
2) Se quema lo que se consume
“Se consumen varias calorías al dormir”, aseveró el especialista. “Entre tres y cuatro calorías y media por kilo y hora de sueño, dependiendo de la edad y constitución del cuerpo”. El sueño es un proceso de alto rodaje, por esta razón es que “nuestro cuerpo necesita reservas de energías”, agregó Pin.
No es suficiente para adelgazar, pero dormir menos de seis horas aumentará su apetito, según estudio divulgado en American Journal of Human Biology.
3) Leve crecimiento del cuerpo
Lejos de ser brujería, tampoco son centímetros que se acumulan con el paso de los años. Durante la noche, en posición vertical, la columna vertebral se libera de la presión del día y se estira. “Los discos que hay en las vértebras, que son esponjosos, se comprimen (por gravedad) y acostado en el descanso en forma horizontal, se expande. Recién levantados, somos un poco más altos que al momento de acostarnos”, declaró el doctor.
4) Disminuye la temperatura corporal
Similar a lo que acontece con la producción de melatonina, que aumenta o disminuye los ciclos circadianos -ritmos biológicos que nos imponen rutinas-, la temperatura del cuerpo actúa parecido. Los expertos aconsejan una temperatura ambiente entre 15 y 20 grados. Según la American Academy of Sleep Medicine señala que para mejorar la calidad del sueño, el dormitorio debe ser como una ‘cueva’, es decir, fría, tranquila y oscura.
5) El corazón descansa
El proceso de relajación en la presión sanguínea y el ritmo cardíaco se produce durante el sueño. Es un mecanismo de defensa corporal, porque “esta disminución de la tensión arterial protege a todo el mundo y permite descansar a las arterias, autovías de nuestro organismo y que descongestionan el tráfico”, expresó el doctor Pin.
Esta etapa permite que el sistema circulatorio se relaje, y es importante que las horas de sueño se cumplan correctamente, y que exista un buen descanso, de acuerdo a un informe del departamento de Psicología de la Universidad de Berkeley, en Califormia. Algunas recomendaciones son tener disciplina en los horarios para dormir, no consumir productos estimulantes en la noche, no estar en ambientes luminosos, no tener aparatos electrónicos en el dormitorio y no ver televisión desde la cama.
6) Relajación y paralización de músculos
Es frecuente que en las personas se produzcan alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas. “Son ciertas sensaciones, (de caída o movimiento brusco) que algunas personas perciben al principio o al final del sueño”, aseveró el especialista. No tienen significación patológica, y se estima que un 70% de las personas han padecido de estas ‘sacudidas’ al momento de quedarse dormidas.
7) Tendencia a la flatulencia
No hay dudas que es un efecto desagradable para el olfato y el tacto, pero el médico afirma que al relajarse el músculo -en todo el organismo-, incluidos músculos anales, ocurre que al despertar el intestino está “más libre de gases, y posiblemente el bienestar sea mayor” (a la espera de la reacción de cu compañero/a de cama).
Vía 24horas